Hay competiciones que te ponen a prueba el cuerpo. Hay competiciones que te ponen a prueba la puntería. The Tactical Games te pone a prueba las dos cosas a la vez, y ahí es donde deja de haber sitio donde esconderse.
Después de más de 80 ediciones en Estados Unidos, la competición ha dado el salto a Europa y ha aterrizado en Polonia. Yo estuve allí, en la primera edición europea, y me pasé cinco meses cambiando por completo mi vida para llegar en condiciones.
Este artículo es lo que me habría gustado leer antes de meterme: qué es exactamente, cómo son las ocho pruebas, qué handicap tienes por ser español y qué tendrías que hacer si te apetece intentarlo.

Es el campo de tiro más grande del continente y se nota en cuanto pones un pie dentro.
Pequeño aviso de transparencia, ya sabéis que eso es algo muy importante siempre para mí: algunos enlaces son de afiliado. A ti no te cuesta más y a mí me ayuda a seguir con esto.
Qué es The Tactical Games
(y por qué no se parece a nada de lo que has visto en España)
The Tactical Games nació en Estados Unidos en 2018 de la mano de Tim Burke, veterano de las Fuerzas Especiales del Ejército estadounidense —los Boinas Verdes— con más de dos décadas de servicio a la espalda.
La idea de partida es tan simple como incómoda: cualquiera dispara bien parado y descansado en una galería. La pregunta interesante es qué pasa con tu puntería cuando llevas el pulso a 180, te falta el aire y tienes dos minutos para resolver un problema.
Lo que empezó como un experimento se ha convertido en el estándar de la competición táctica moderna. Y lo importante para nosotros: ya no hay que cruzar el charco. Está en Polonia, a dos horas y media de vuelo.
Dianas, jueces y organización: todo el aparato de una competición seria
Cómo funciona por dentro
| Concepto | Cómo va |
|---|---|
| Formato | Ocho stages repartidos en dos días. Cuatro por jornada. |
| Tipos de prueba | Dos de rendimiento físico, dos de tiro y cuatro mixtas. |
| Armas | Fusil semiautomático y pistola, ambos tuyos y los mismos todo el fin de semana. |
| Lastre | Chaleco portaplacas lastrado. En torno a 6,8 kg en hombres y 5,4 kg en mujeres. |
| Munición | Del orden de 250 cartuchos por arma para todo el evento, y cinco cargadores de cada. |
| Puntuación | Manda el tiempo, con penalización por cada impacto fallado. |
| Categorías | Escaladas por nivel y por edad, más equipos. Tú eliges en cuál te apuntas. |
La penalización es la clave de todo. Cada tiro fallado se traduce en segundos añadidos —en varios stages fueron diez segundos por fallo—, así que ir rápido y fallar dos veces es peor que ir despacio y no fallar ninguna. Toda la competición se juega en esa cuenta.
Las ocho pruebas, una a una
Cada edición cambia los stages, pero el esqueleto se repite. Sobre el papel son dos de físico, dos de tiro y cuatro mixtas; en la práctica varias se solapan y la etiqueta solo te dice dónde duele más.
Estos son los ocho de la primera edición europea, con lo que hice bien y lo que hice mal en cada uno.
Explora los 8 stages
Toca cualquiera para abrirlo. Filtra por tipo si solo te interesa una parte.

Los cinco meses de antes
(que es donde se gana o se pierde)
Yo venía de ser un jugador de airsoft que había disparado unas pocas armas de fuego para grabar dos documentales. No venía de correr, no venía del CrossFit de competición y no tenía un fusil en casa para practicar.
El reto llegó de Adrien, de Stand de Tir, el instructor que ha hecho posible todo esto. Y a partir de ahí montamos un plan con dos personas que son la mitad invisible de este proyecto: Sergio como coach y Lucía con la alimentación.
90 kg y cero carrera. Llevaba años sin entrenar carrera en activo.
Lunes, miércoles y viernes CrossFit. Martes y jueves kickboxing. Una sesión semanal a solas con el coach para pulir lo que tocara.
Andar —y luego correr— con carga a la espalda por las mañanas. Empezando por andar, para que las rodillas aguantaran el peso.
Todo el año entrenando el gatillo con réplicas, porque un AR-15 en casa no es una opción siendo español.
Entrenamiento específico de todo lo que iba a entrar en la competición, con armas reales y con instructor.
Carbohidratos, proteína y suplementación ajustados cada dos semanas según la recuperación. No «no comas azúcar»: que lo que comas tenga un para qué.

La cabeza empieza a pedirte que bajes el ritmo mucho antes de que las piernas lo necesiten de verdad.
El handicap español, sin dramatizarlo
Competir viniendo de España tiene una desventaja objetiva, y conviene contarla sin victimismo pero sin maquillarla.
El calibre. El fusil que se usa en la competición va en .223 / 5,56, un calibre que en España está vedado a los civiles. Aquí puedes tener un .222 Remington o un .300 Blackout, pero no vas a poder entrenar con la misma balística que vas a encontrarte en el stage.
El acceso. Un polaco o un americano coge su fusil, se planta en el campo el sábado por la mañana y tira. Aquí eso implica licencia, club, trámites y, aun así, un catálogo mucho más corto.
| Polonia / EE. UU. | España | |
|---|---|---|
| Calibre de competición | .223 / 5,56 sin problema | Vedado a civiles |
| Entrenar con tu fusil | Cuando quieras | Con licencia, club y limitaciones |
| Espacios para entrenar el circuito | Instalaciones preparadas | Hay que buscarse un box que te lo cierre |
| Coste de entrada | Bajo | Alto en tiempo y en papeleo |
Pero ojo, que no es imposible y no quiero darte esa sensación. En España también puedes disparar de forma legal, y tienes aquí la guía para hacerlo: cómo sacarse la licencia de armas F en España. Es lenta, pero el camino está marcado.

Desliza → así se ve un fin de semana completo
Lo que aprendí, que es lo único que te sirve a ti
1. Escucha el briefing como si te fuera la vida
Mi error más caro fue de cabeza, no de piernas. En el segundo stage no fui a la explicación en vivo porque nos habían mandado el escenario por escrito y en vídeo, y di por hecho que ya lo sabía.
Resultado: creí que bastaba con derribar dos de los cuatro blancos de cada diana. Había que darles a los cuatro. Cuatro cargadores enteros de penalización por no haber escuchado dos minutos.
2. Hay más tiempo del que tu cerebro cree
Casi todo el mundo se quedaba sin tiempo en la trinchera. No porque fueran lentos, sino porque se quedaban sin munición en el peor momento y perdían diez segundos recargando delante del objetivo difícil.
Yo me quedé mirando desde fuera, programé dónde iba a recargar y lo hice exactamente ahí. Con eso entré entre los veinte primeros de un stage que se le atragantó a mucha gente.
3. Ir rápido es, casi siempre, ir más lento
Es la lección más contraintuitiva de la competición. Si un fallo son diez segundos, adelantar veinte segundos y fallar dos tiros te deja igual, pero con peor cara.
En el último stage fui prácticamente andando y apretando el dedo despacio, como me habían enseñado. Mis compañeros me preguntaron cómo había disparado tan bien. No disparé mejor: ellos fueron demasiado rápido.
4. Nadie calienta, y es una locura
Esto me lo dijo Adrien y lo comprobé yo: en una prueba de dos minutos a tope, la gente no calienta porque «son solo dos minutos». Luego el pulso se dispara en el segundo veinte y ya no hay vuelta atrás.
En el stage de correr acabé noveno de 79 de mi categoría, y el único motivo fue que calenté bien y que alguien me marcó a qué ritmo tenía que ir en cada tramo.
5. La cabeza va antes que las piernas
A mitad de la prueba de carrera mi cabeza empezó a decirme que parara. Lo que funcionó no fue apretar los dientes: fue tener a alguien fuera dándome ritmos concretos y limitarme a obedecer. Mi cerebro dejó de pensar en el dolor y pasó a pensar en cumplir la instrucción.

El airsoft, que aquí sí sirve
(y no como la gente cree)
Voy a decir algo que sorprende a mucha gente: quitando la semana que pasé en Polonia, todo el año lo entrené con airsoft. Y funcionó.
No porque una réplica sea un arma. No lo es, y ya expliqué en detalle qué transfiere de verdad del airsoft al fuego real. Sirve porque el 90 % de tirar bien es tener las miras a punto y no dar gatillazos, y eso se entrena en seco, en el salón, sin gastar un euro en munición.
Lo que sí transfiere entrenando en casa
- El gatillo. Apretar sin mover el arma es un gesto motor puro y se entrena igual con una réplica.
- El encare. Levantar el arma y encontrar el punto rojo a la primera es repetición, y sale gratis.
- Las recargas y los cambios de arma. Exactamente los mismos movimientos, exactamente la misma memoria muscular.
- Las posiciones. Barricadas, rodilla, tumbado, cambios de hombro. Todo eso se practica en un pasillo.
Para eso funciona bien una pistola de gas con blowback —porque el retroceso te obliga a recuperar el encare— y una réplica eléctrica o de gas para la parte de fusil. Con unas gafas de protección decentes, un chaleco portaplacas para acostumbrar al cuerpo al peso y un cinturón táctico con su pistolera, tienes montado un entrenamiento serio por una fracción de lo que cuesta una tarde en un campo de tiro.
Y no es una excusa de andar por casa. Este es literalmente el método con el que llegué a una competición internacional habiendo empezado a disparar hacía un año.
Cómo prepararte tú, si te pica
Le pregunté directamente a Adrien qué debería entrenar alguien que quiera venir. La respuesta fue corta y sin adornos.
Los cuatro consejos del instructor
- Cardio, mucho cardio. Es la base de todo lo demás.
- Levanta peso, y sacos. Sandbags más pesados que los de tu categoría. Si entrenas con más, el día de la competición es fácil.
- Calienta. Aunque sean dos minutos. Sobre todo si son dos minutos.
- No dispares por encima de tus posibilidades. Todo el mundo va rápido y es una tontería.
Yo añadiría una quinta: ve un fin de semana a disparar de verdad antes de competir. No para entrenar físico, que eso lo puedes hacer en casa, sino para que el día del stage el arma no te resulte nueva.
La preparación que de verdad marca la diferencia
Lo mejor que puedes hacer es plantarte unos pocos días en Polonia y entrenar con armas reales, con instructor y en la instalación donde se compite. Es legal, no hace falta licencia española y se organiza con españoles.
Ver las clases de tiro en PoloniaSi quieres el detalle completo de cómo funciona ir a disparar allí siendo español, lo tienes aquí: cómo disparar todo tipo de calibres y armas reales siendo español.
Cómo acabó
Acabé 29.º en la clasificación final, y 18.º de 79 de mi categoría en el último stage. Con un error garrafal en la segunda prueba que me costó cuatro cargadores de penalización.
No subí al podio, que era el objetivo con el que empecé. Pero acabé con la sensación rara de saber exactamente dónde perdí los puntos, que es justo lo que necesitas para volver.
Este artículo va sobre la que fue mi primera participación, la primera edición europea. A fecha de que leas esto ya he competido en la segunda, y ahí quedé décimo.
Lo saqué con un dedo roto, un esguince de tobillo y otro de muñeca, los tres en la tercera prueba. Me medicaron allí mismo, salí a la siguiente y no me retiré. De ahí salió ese décimo puesto.
El documental de esa segunda edición sale muy pronto. Hasta entonces, el spoiler lo tienes en la foto.

Ahí voy contando estas cosas en directo.
Y ahora, España
Lo que hicimos nosotros es difícil de repetir tal cual: entrenar el circuito completo en España obliga a que alguien te cierre un box, porque es demasiado llamativo para hacerlo a puerta abierta.
Pero eso ya está desbloqueado. Ahora se puede preparar esto desde España, y creo que en pocos años habrá un grupo cada vez más grande de españoles yendo a competir, con boxes de CrossFit que ofrezcan clases específicas y con gente que rompa el estigma de que la competición con armas en España es solo IPSC.
Un apunte honesto sobre las categorías. Como en CrossFit, hay atletas muy buenos que se apuntan a una categoría inferior a la suya, unos por ego y otros simplemente porque quieren disfrutar sin presión. Si tu objetivo es podio, cuenta con ello. Si tu objetivo es vivir la experiencia, te dará exactamente igual.
Preguntas frecuentes
¿Hay que ser militar o policía para competir?
No. Hay una división pensada para militares y policías en activo, pero el resto de categorías están abiertas a cualquiera y están escaladas por nivel y por edad.
¿Necesito licencia de armas española para competir en Polonia?
Para entrenar allí bajo instructor y en instalación autorizada, no. Para competir con tu propio material la cosa cambia y hay que hablarlo con la organización y con el campo; es la parte que conviene preguntar antes de nada.
¿Qué nivel físico hace falta?
Bastante, pero menos del que crees si eliges bien la categoría. Lo que no perdona es el cardio: casi todos los stages son sprints de dos a doce minutos con chaleco lastrado.
¿Se puede entrenar la parte de tiro con airsoft?
La mecánica sí: gatillo, encare, recargas, cambios de arma y posiciones. La balística y el retroceso reales no, y ahí es donde hace falta un fin de semana con armas de fuego antes de competir.
¿Cuánto se falla en realidad?
Más de lo que parece desde fuera, porque disparas con el pulso disparado. Por eso el que gana no suele ser el más rápido, sino el que menos penaliza.
¿Es peligroso?
Se compite con armas reales, munición real y jueces encima en todo momento. La seguridad es lo único que no se negocia: un fallo de manipulación te saca de la competición, no te resta puntos.
Los dos vídeos
El documental completo de la primera edición europea, con los ocho stages por dentro:
Y este otro, con todo lo que deberías saber antes de plantearte competir:

Formato, material, categorías y en qué te vas a meter.
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