Casi todo el mundo se gasta el dinero en la réplica y luego juega con un equipo que le hace la partida peor de lo que debería. Gafas que se empañan a los diez minutos, bolas malas que abren el grupo a veinte metros, cargadores que no sabe dónde meter cuando los cambia. Ninguno de esos problemas cuesta cien euros de arreglar. La mayoría se arreglan con menos de treinta.
Esta es la lista de accesorios baratos que más se notan de una partida a otra. No hay nada aquí que sea un capricho: cada uno resuelve un problema concreto que he visto en el campo cientos de veces. Están ordenados por lo mucho que cambian la partida, no por precio.
Pequeño aviso de transparencia, ya sabéis que eso es algo muy importante siempre para mí: algunos enlaces son de afiliado. A ti no te cuesta más y a mí me ayuda a seguir con esto.
Los 20, de un vistazo
| # | Qué es | Precio | |
|---|---|---|---|
| 1 | Spray antivaho para las gafas | 11,49 € | Ver |
| 2 | Bolas de 0,28 g, kilo de calidad | 9,49 € | Ver |
| 3 | Tico-tico de 470 bolas (Marui) | 18,99 € | Ver |
| 4 | Portacargador triple elástico | 7,99 € | Ver |
| 5 | Correa de dos puntos | 16,99 € | Ver |
| 6 | Guantes Mechanix Original | 14,97 € | Ver |
| 7 | Rodilleras Wosport | 14,99 € | Ver |
| 8 | Aceite de silicona en spray | 6,99 € | Ver |
| 9 | Gas verde de 12 kg | 7,99 € | Ver |
| 10 | Batería LiPo de repuesto | 13,49 € | Ver |
| 11 | Cargador balanceador de LiPo | 12,99 € | Ver |
| 12 | Bolsa ignífuga para baterías | 9,99 € | Ver |
| 13 | Goma de hop up de repuesto | 3,99 € | Ver |
| 14 | Máscara de protección Cygnus | 29,99 € | Ver |
| 15 | Chest rig Mil-Tec | 24,99 € | Ver |
| 16 | Braga de cuello | 1,69 € | Ver |
| 17 | Pouch multiusos | 10,99 € | Ver |
| 18 | Chambergo (boonie hat) | 19,99 € | Ver |
| 19 | Casco Fast Emerson PJ | 28,99 € | Ver |
| 20 | Dump pouch enrollable | 6,99 € | Ver |
1. Spray antivaho para las gafas
Este es el número uno y no está cerca. Unas gafas empañadas te sacan de la partida: o te las quitas (y eso es perder un ojo) o juegas a ciegas. Lo he visto acabar más partidas antes de tiempo que cualquier avería de réplica.
El spray no es magia. Se aplica sobre la lente limpia y seca, se extiende con un paño de microfibra y se deja secar. Lo que hace es que el vaho se condense en una película uniforme en vez de en mil gotitas, y eso te deja seguir viendo. Con un bote de 30 ml tienes para una temporada larga.
Antes de comprar nada, dos cosas gratis que ayudan mucho: no te pongas las gafas hasta que empiece la partida (el calor de la cara metido debajo del plástico es el que empaña) y busca modelos con ventilación. Si el problema te persigue, mira la guía de gafas de airsoft, donde explico qué protección necesitas.
Bollé fabrica protección ocular profesional y su antivaho es de los pocos que no deja la lente turbia. Cabe en cualquier bolsillo del chaleco.
2. Un kilo de bolas decentes
Si hay un sitio donde ahorrar veinte céntimos te sale caro, es este. Las bolas malas vienen con rebaba, con burbujas de aire dentro y con diámetros que bailan. El resultado son disparos que se van a cualquier parte, y en el peor de los casos una bola que se parte dentro del cañón y te raya el ánima o te destroza la goma de hop up.
Con 0,25 g ya notas la diferencia frente a las de 0,20 g de bolsa de supermercado. Con 0,28 g tienes lo que la mayoría de la gente usa en una AEG de campo abierto: aguanta mejor el viento, mantiene la trayectoria más plana en el tramo largo y el hop up trabaja más cómodo.
Un aviso importante: cambiar el peso de bola cambia tus julios. Una réplica ajustada a 350 FPS con 0,20 g da 1,14 J, y esa misma energía con una bola de 0,32 g sale a 277 FPS. La energía es la que manda cuando pasas crono, no los FPS. Si quieres hacer el número exacto antes de ir al campo, tienes la calculadora de julios y FPS.
BLS es de las marcas con la tolerancia más constante en su rango de precio. Un kilo son unas 3.500 bolas, o sea varias partidas.
3. Un tico-tico en condiciones
Cargar cargadores a mano en mitad de la partida es la forma más rápida de perder cinco minutos y llenarte los bolsillos de bolas sueltas. Un tico-tico de 470 bolas te deja recargar un mid-cap en segundos y, cuando se acaba la partida, guardas las bolas que sobran ahí en vez de dejarlas rodando por la mochila.
Este es de los sitios donde más escatima la gente y donde yo no lo recomiendo. El de tres euros te va a fallar el tapón, va a soltar bolas dentro de la mochila y lo vas a acabar cambiando. Te pongo las dos opciones y decides tú.
Cumple y es transparente, así que ves cuántas bolas te quedan sin abrir nada. Si vas justo de presupuesto, este antes que uno de tres euros.
A mí me va estupendamente y llevo con él mucho tiempo. Además trae ya incorporado el accesorio para recargar los cargadores originales de MWS sin tener que usar la varilla, que es un incordio. Si tienes una MWS, este te compensa solo por eso.
4. Portacargador elástico
Los portacargadores rígidos con solapa y velcro son lentos y hacen ruido. Los elásticos sujetan el cargador por fricción, dejan sacarlo de un tirón y valen para M4, AK y casi cualquier cosa con forma parecida.
Con tres huecos y el cargador que llevas puesto vas sobrado para una partida normal. Si aún no tienes claro cómo repartir las cosas por el chaleco, tengo una guía entera de cómo montar un chaleco táctico con el orden que sigo yo.
Tres cargadores en un solo módulo MOLLE. Sencillo, ligero y no se engancha con nada.
5. Una correa de dos puntos
Mucha gente juega sin correa o con la de un punto que venía en la caja. La de dos puntos hace algo que ninguna otra hace: te deja soltar la réplica y que se quede pegada al cuerpo, sin darte en las rodillas ni girarse sola. Eso es lo que te permite abrir una puerta, ayudar a un compañero o subir un talud sin dejar el fusil en el suelo.
La otra ventaja es el cansancio. Tres horas cargando dos kilos y medio solo con los brazos se notan; repartido en el torso, no.
Ajuste rápido con una sola mano para pasar de portar a encarar. Herrajes que aguantan.
¿Y la de un punto?
Yo estuve muchos años con la de un punto y me iba muy bien, así que no te voy a decir que sea mala. Pero con un matiz: si no es de las que van atadas al chaleco, mejor la de dos puntos, porque en general es mucho más versátil. Las de chaleco son estupendas, y su pega es justo esa, que tienes que llevar el chaleco puesto para poder usarlas.
Mis favoritas eran las de Clawgear y las de Warrior Assault. Las cambié por la de dos puntos porque los militares usan de dos puntos casi siempre, y para todas mis aventuras con armas de fuego real me venía mejor estar acostumbrado a esa. No porque la de un punto fallara.
Si quieres probar la de un punto sin gastar, esta cumple y tiene enganche rápido.
Esta se sale del presupuesto del artículo, pero es la de chaleco que yo llevaba y no me dio un problema. Warrior Assault tiene también la Single Point Bungee por 49,99 € si la prefieres con elástico. Las de Clawgear no las tiene Hobby Expert ahora mismo, así que te dejo el nombre y las buscas tú.
6. Guantes
Los guantes no son estética. En airsoft las manos son lo que más va por delante: apoyas para saltar una zanja, te agarras a un tronco, recibes un impacto en los nudillos a diez metros. Un bolazo en la mano desnuda duele lo suficiente como para dejar de disparar durante unos segundos.
Busca que te dejen sentir el gatillo y el selector. Un guante grueso de trabajo protege más pero te quita el tacto, y acabas quitándotelo.
El estándar del sector desde hace veinte años. Palma fina para no perder tacto, dorso con protección y cierre de velcro. Duran temporadas.
7. Rodilleras
En cuanto empiezas a jugar CQB o a apoyarte para tirar desde detrás de un muro, las rodillas se llevan todo. Piedras, raíces, escombros, palés. Y una rodilla tocada no es como un moratón: te condiciona la partida siguiente y la siguiente.
Una aclaración: los pantalones tácticos suelen venir ya con rodilleras metidas en su bolsillo interno, y esa es la mejor solución porque no se mueven. Pero si vas a ahorrar en pantalón y no quieres gastarte el dinero en unos tácticos, al menos no te destroces las rodillas: cómprate unas rodilleras externas. Quince euros ahora salen mucho más baratos que una rodilla tocada.
Concha rígida por fuera, acolchado por dentro y dos tirantes para que no bajen. Valen con cualquier pantalón.
8. Aceite de silicona en spray
Siete euros que alargan la vida de todo lo que tenga una junta de goma. En las réplicas de gas es directamente obligatorio: cada pocas cargas, un toque en la válvula de llenado del cargador para que el gas arrastre la silicona por dentro y las juntas no se sequen. Un cargador de gas con las gomas secas empieza a perder y se convierte en un pisapapeles.
En las eléctricas se usa distinto: sirve para el pistón, el o-ring de la cabeza y las gomas del hop up. Ojo con una cosa: nunca eches silicona a la lente de las gafas ni al interior del cañón antes de disparar, porque la bola arrastra el aceite y te deja el ánima hecha un desastre.
Si quieres el mantenimiento completo paso a paso, está en la guía de mantenimiento de una AEG.
Formato grande y cánula fina para llegar a la válvula sin ponerlo todo perdido.
9. Gas verde bueno y barato
Aviso primero: si vas a jugar con una primaria GBB, este no es para ti. O puede que sí, pero eso no lo puedo decidir yo. En ese caso investiga bien tu réplica y qué gases le van mejor, que hay diferencias grandes entre modelos. Lo tienes todo en la guía de gases para airsoft, con botes comparados y datos medidos.
Si simplemente tienes una pistola, aquí te dejo un gas que sirve prácticamente para todo el año y está genial de precio.
Bote grande y relación precio-rendimiento difícil de batir. Lleva silicona, así que va lubricando las juntas cada vez que cargas.
Para verano incluso te recomiendo el otro, el Abbey verde. Con calor la presión sube sola, y un bote más suave te evita castigar la réplica de más.
Bote de 700 ml, el más grande de los tres. Abbey es de las marcas de referencia en gas.
10. Una batería de repuesto
La segunda batería es de esas compras que solo valoras el día que se te queda la réplica muerta a media mañana con seis horas de partida por delante. Una LiPo de 1300 mAh y 7,4 V cabe en casi cualquier guardamanos y da de sobra para una jornada.
Antes de comprar, comprueba dos cosas: que el conector es el mismo que el de tu réplica (Tamiya o Deans, no son compatibles) y que tu réplica admite LiPo. Una LiPo mete más voltaje y más descarga que una NiMH, y en una réplica de gama baja sin MOSFET te come los contactos del gatillo.
Formato stick, el que entra en la mayoría de guardamanos de M4. Voltaje seguro para réplicas de serie.
11. Un cargador balanceador
Este no es opcional si usas LiPo, es seguridad. Una LiPo tiene varias celdas y el cargador balanceador se asegura de que todas suben igual y ninguna se pasa. Cargar una LiPo con un cargador de NiMH o con uno sin balanceo es la forma habitual de hincharlas y, en el peor caso, de que ardan.
Los automáticos cortan solos cuando terminan, que es justo lo que quieres si eres de los que se olvidan.
Detecta el número de celdas, balancea y corta solo. Trece euros por no jugártela.
12. Bolsa ignífuga para las baterías
Esto no es paranoia. Una LiPo dañada, hinchada o mal cargada puede entrar en fuga térmica y arder. No se apaga con agua y no avisa. La bolsa no evita que pase, pero contiene el fuego el tiempo suficiente para que no se lleve por delante la habitación.
Guarda ahí las baterías siempre que no estén en la réplica, y carga siempre dentro de la bolsa y sobre una superficie que no arda. Diez euros.
Tamaño grande para meter varias baterías y el cargador dentro mientras carga.
13. Una goma de hop up de repuesto
Cuatro euros. La goma de hop up es la pieza que más se degrada de toda la réplica y la que más manda en tu precisión: es la que roza la bola por arriba para darle el efecto que la mantiene volando. Cuando se reseca o se corta, empiezas a tener disparos que se van hacia arriba sin sentido, o bolas que salen a media potencia.
Tener una de repuesto en la caja de herramientas te ahorra un fin de semana sin jugar. Y si no tienes claro cómo funciona la pieza, lo explico entero en la guía del hop up.
Dureza 70º, el punto medio que va bien con réplicas de serie y bolas de 0,25 a 0,30 g.
14. Una máscara de protección para la cara
Las gafas te protegen los ojos, que es lo innegociable. Pero la cara entera sigue expuesta, y un bolazo en los dientes o en la oreja a diez metros te arruina la partida y a veces algo más. En CQB, donde las distancias son cortas, esto deja de ser opcional.
Las de tipo balaclava con protección integrada son las más cómodas porque no se te descolocan al correr y no chocan con las gafas como hacen las máscaras rígidas.
Cubre cara entera, se lleva como una balaclava y aguanta bien los impactos. Hay también versión que deja los ojos libres si prefieres respirar más.
15. Un chest rig barato
Si todavía no tienes dónde llevar los cargadores, un chest rig es la forma más barata y más cómoda de empezar. Va sobre el pecho, no lleva placas ni peso muerto, se pone y se quita en segundos y en verano es infinitamente más llevadero que un chaleco cerrado.
Para una partida normal con tres o cuatro cargadores y poco más, no necesitas nada por encima de esto. Cuando quieras montar algo más serio, te lo cuento entero en la guía de cómo montar un chaleco táctico.
Ligero, con huecos para cargadores de M4 y bolsillos de utilidad. Mil-Tec no es marca premium pero aguanta y por veinticinco euros no hay discusión.
16. Una braga de cuello
Menos de dos euros y hace cuatro trabajos: te tapa el cuello de los impactos (un bolazo en la nuez es de lo peor que hay), te rompe la silueta de la cara, te quita el sol en verano y te tapa del frío en invierno. También sirve para secarte el sudor sin rayar la lente si la doblas bien.
La fina es la que vale para todo el año. Compra dos y deja una siempre en la mochila.
17. Un pouch multiusos
El sitio donde acaban el móvil, las llaves, el gel de manos, un par de barritas y la goma de hop up de repuesto. Sin él, todo eso va suelto en los bolsillos del pantalón y se te clava cuando te tiras al suelo.
Tamaño medio, cierre de cremallera y MOLLE. Vale para el chaleco, el cinturón o la mochila.
18. Un chambergo
El sombrero de ala ancha es el accesorio más infravalorado del airsoft en España. Te quita el sol de las gafas (que es lo que te hace ir entrecerrando los ojos toda la mañana), te rompe la silueta de la cabeza mejor que una gorra y, cuando llueve, evita que el agua te caiga directa sobre la lente.
En verano, en un campo abierto de meseta, es la diferencia entre aguantar la jornada entera o no.
Helikon es de las marcas que mejor tejido usa en su rango. Se puede aplastar en la mochila y recupera la forma.
19. Un casco barato
Esto va a sonar raro viniendo de alguien que lleva casco en casi todos sus vídeos: no hace falta gastarse el dinero en un casco al empezar. Y menos en uno caro. Un casco de doscientos euros y uno de treinta te protegen el cráneo de un bolazo exactamente igual, porque en airsoft nadie te va a disparar con algo que un casco de verdad tenga que parar.
Lo que sí hace un casco por treinta euros: te evita los golpes contra ramas, vigas y marcos de puerta en CQB, que es de lo que más te vas a acordar al día siguiente; te da dónde colgar la linterna, el contrapeso o unas gafas de repuesto; y te tapa la cabeza de los impactos rasantes. Con eso ya cumple.
Los cascos caros los pagas por el peso, por los materiales y por poder montarles una monta de visión nocturna que aguante. Si algún día llegas ahí, ya lo sabrás tú solo. Mientras tanto, este te sobra.
El corte PJ tapa algo más de la zona de las orejas que el BJ. Trae ya los raíles laterales y el arco delantero, así que le puedes colgar cosas desde el primer día.
20. Dump pouch
Este lo dejo el último a propósito: está bien tenerlo, pero no es de los necesarios. Es una bolsa que se enrolla y va colgada del cinturón o del chaleco; cuando cambias de cargador, en vez de tirar el vacío al suelo, lo dejas caer ahí.
Sirve sobre todo para no ir perdiendo cargadores por el campo, que los mid-cap no son gratis. Pero si vas con tres cargadores y una partida corta, no lo vas a echar de menos. Si al final te sobran siete euros, este es un buen sitio para gastarlos.
Se enrolla y desaparece cuando no lo usas, así que no estorba aunque no lo llegues a usar mucho.
Un extra por menos de cuatro euros: el parche
No cambia tu rendimiento, pero sí cambia el ambiente. En muchas partidas los equipos se distinguen con cinta de color o con parches, y llevar el tuyo es de las cosas que hacen que esto se parezca a un equipo y no a un grupo de desconocidos.
Lo que no compraría por menos de 30 €
Ser honesto también es decir dónde no merece la pena ahorrar. Por debajo de treinta euros hay cosas que salen malas casi siempre:
- Gafas de protección. Aquí sí hay que gastar. Es tu vista y no hay segunda oportunidad. Busca sello de norma y prueba de impacto, no el modelo más barato del listado.
- Miras réflex. Por veinte euros tienes un punto rojo que se desajusta cada vez que disparas y que se ve borroso. O ahorras, o mejor tira con las miras de hierro. Lo explico en la guía de miras de airsoft.
- Protección auditiva activa. Los clones baratos no protegen y no amplifican bien. Si la quieres, es una compra de gama media hacia arriba.
- Cañones de precisión. Un cañón barato con tolerancia mala empeora la agrupación en vez de mejorarla. Antes de tocar el cañón, arregla el hop up y las bolas.
- Botas. Es el otro sitio donde no se ahorra. Un tobillo mal sujeto en terreno irregular acaba en lesión.
Cómo lo compraría yo si empiezo de cero
Si acabas de entrar en esto y no quieres gastarlo todo de golpe, este es el orden que seguiría:
- Primero lo que te deja jugar: antivaho, bolas decentes y tico-tico. Con eso solo ya notas la partida distinta.
- Después lo que te deja moverte: chest rig, portacargador y correa.
- Luego lo que te protege: guantes, rodilleras, máscara y braga.
- Y por último lo que evita disgustos: batería de repuesto, cargador balanceador, bolsa ignífuga y goma de hop up. El dump pouch, si sobra presupuesto.
Si estás en el punto anterior a todo esto y todavía te falta lo grande, te viene mejor empezar por cómo empezar en el airsoft y por la equipación completa.
Una cosa más. Antes de gastarte nada, ve a jugar. Muchos campos alquilan el equipo completo por poco dinero, y una mañana en el campo te dice más sobre qué necesitas que veinte artículos como este. Si no sabes por dónde empezar a buscar, tienes la guía de dónde jugar al airsoft en España.
Preguntas rápidas
¿Cuánto me cuesta llevarme los 20?
Unos 275 € al precio del día que escribí esto. Pero no hace falta comprarlo todo de golpe: con los cinco primeros, que rondan los 65 €, ya cambia bastante la experiencia.
¿Cambiar de peso de bola me sube los julios?
Sí. Con la misma réplica, una bola más pesada sale más lenta pero lleva más energía, y cuando pasas crono se mide la energía. Si en un campo pasas justo, comprueba el número antes de cambiar de gramaje con la calculadora de julios y FPS.
¿Puedo usar cualquier batería LiPo en mi réplica?
No. Comprueba el conector (Tamiya y Deans no son compatibles), el tamaño físico del hueco y si tu réplica lleva MOSFET. Sin MOSFET, quédate en 7,4 V.
¿El antivaho vale para cualquier gafa?
Para lentes de policarbonato sin tratamiento, sí. Si tus gafas ya vienen con capa antivaho de fábrica, frotar demasiado puede estropearla: en ese caso limpia solo con agua y microfibra.
¿Merece la pena comprar esto de segunda mano?
El equipo textil y los pouches, sí. Las baterías, no: una LiPo con historial desconocido es un riesgo que no compensa por diez euros. Si te lanzas al mercado de segunda mano, léete antes cómo comprar airsoft de segunda mano sin llevarte un disgusto.
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Llevo desde los catorce años haciendo vídeos y cientos de miles de personas me acompañan en YouTube. Aquí escribo artículos para quien no haya visto los vídeos, con el objetivo de ayudar a quien le pueda venir bien. Más sobre mí · cómo pruebo el material.